Vecinos asesinaron a golpes al presunto asesino de Abigail de 9 años.

El sábado, apenas pasadas las 9 de la mañana, Abigail les dijo a sus papás que se iba a jugar a lo de una amiga pero nunca volvió. Siete horas después, tras la denuncia de sus padres por desaparición, la nena fue encontrada muerta a 400 metros de su casa. Estaba boca abajo, semienterrada entre montículos de tierra del barrio Villa Muñecas, una zona humilde de San Miguel de Tucumán.

Guaymas era sospechoso y lo buscaban la Policía y los vecinos de la familia Riquel: había salido de prisión tres días antes del crimen

Los resultados preliminares de la autopsia indicaron que la nena fue asesinada mientras el atacante abusaba de ella. Los peritos forenses que trabajaron sobre el cadáver indicaron que el violador intentó asfixiarla y la mató tras varios golpes en la cabeza con un bloque de tierra dura.

A partir de los testimonios de los vecinos, el fiscal del caso, Ignacio López Bustos, apuntaba la investigación a Guaymas, un sospechoso de aproximadamente 24 años que había salido de prisión tres días antes del crimen de la niña. Si bien los investigadores trataron de mantener la identidad del sospechoso en reserva, todo el barrio conocía al hombre y muchos habían sido testigos del momento en que pasó junto a Abigail de la mano.

Si lo hubieran atrapado antes de matarlo, al sospechoso lo habrían imputado por el delito de abuso sexual con acceso carnal y homicidio criminis causae, que es el crimen que se comete para ocultar otro delito, cuya pena es la prisión perpetua.

“Se hizo el hisopado anal, vaginal y bucal y hay que esperar los resultados. Pero está claro que hay signos de abuso que resultaron de la autopsia”, explicaron fuentes del caso. El examen forense también determinó que el agresor hizo un intento de acceso carnal. “Aparentemente ella se defendió y él intentó asfixiarla desde atrás. Tiene un golpe en la parte derecha de la cabeza con un terrón de tierra dura. La hipótesis es que (el asesino) intentó penetrarla, la asfixió y le pegó en la cabeza; y el golpe es el que la mata”, explicaron.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *