Los peritos investigan si los asesinos de Enzo Aguirre dejaron algún rastro.

El crimen de Enzo Ramón Aguirre, el joven de 23 años asesinado el viernes en un hotel del barrio porteño de Retiro, aguardaban los resultados de una serie de peritajes realizados en la escena del crimen para ver si los asesinos dejaron algún rastro que permita identificarlos, informaron hoy fuentes judiciales y policiales.

La escena del crimen, la habitación 214 del segundo piso del hotel Le Petit Suites, situado en Esmeralda 933, fue inspeccionada por los expertos en rastros de la Unidad Criminalística Móvil de la Policía de la Ciudad.

reconstrucción de los hechos
De acuerdo a lo que por el momento logró reconstruir la fiscalía de Asaro en base a lo declarado por allegados de la víctima, Aguirre (23) era correntino, hace unos años vino a vivir a Buenos Aires, alquilaba en Le Petit Suites con un amigo para compartir gastos y trabajó de mozo y bailarín en un bar de la comunidad LGTB+ hasta que por el cierre del local por la pandemia se quedó sin ese empleo.

Por ello, Aguirre había comenzado hace unos meses a ofrecer servicios sexuales en un portal de citas y justamente el jueves pasado, les comentó a dos amigos con los que cenaba en un restaurante de Palermo Hollywood, que debía dejarlos para encontrarse en el hotel de Retiro con dos clientes que le confirmaron una cita por WhatsApp.

Aguirre llegó a las 23.30 a Le Petit Suites, su compañero de alquiler le dejó la habitación para que pudiera concretar el encuentro y cuando regresó una hora y media más tarde, alrededor de la 1 ya del viernes, encontró a Aguirre asesinado en la cama, con las manos sujetadas por detrás de la espalda con precintos.

La autopsia -determinó que Aguirre murió de una asfixia mecánica por sofocación con un calzoncillo tipo bóxer y una remera que sus homicidas le colocaron dentro de la boca y anudaron firmemente.

También presentaba seis excoriaciones compatibles con estigmas ungueales (arañazos) en la frente, los labios con lesiones internas por la compresión durante la sofocación y un golpe en el hombro izquierdo.

La hipótesis de robo.

Los investigadores intenta determinar si los autores de este crimen es un dúo que suele contactar trabajadores sexuales u hombres de la comunidad gay, a los que engañan con el ardid de mantener un encuentro íntimo, cuando el objetivo es robarles.

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