Ejecuciones de las Condenas del juicio de Nuremberg

Consumado el juicio y dictadas las condenas, al no permitirse apelación, el destino de los genocidas era ineludible, el 16 de octubre de 1946 las ejecuciones se llevarían a cabo en el gimnasio de la prisión de Nüremberg. En el reparto de roles de los ganadores de la guerra, la URSS se hizo cargo de dirigir el juicio y a los EEUU le tocaba la responsabilidad de las ejecuciones, estas habían sido determinadas por rotura de cuello en la ahorca. El Ahorcamiento era un método común en Europa, pero en los EEUU las ejecuciones eran en su mayoría por electrocución, esa inexperiencia quedó en evidencia. Equivocaron la altura de la cuerda y el tamaño de la abertura del piso, cuando uno a uno, los condenados eran ejecutados, no se rompían el cuello con el tirón, sino que quedaban colgados durante casi 20 minutos agonizando, además la mayoría se fracturaron el cráneo al pegar contra el borde del diminuto agujero del piso. Luego de la primera ejecución, el verdugo, el sargento mayor John C. Woods, y su ayudante, el policía militar Joseph Malta preguntaron si debían detenerse, pero como se trataba de genocidas responsables de los delitos mas aberrantes de la historia moderna, nadie se quejó y se prosiguió con el trámite. Ese día fueron ejecutados Hans Frank, Wilhelm Frick, Alfred Jodl, Ernst Kaltenbrunner, Wilhelm Keitel, Joachim von Ribbentrop, Alfred Rosenberg, Fritz Sauckel, Arthur Seyss-Inquart, y Julius Streicher, sus cuerpos fueron incinerados y arrojados a las aguas del río Isar para evitar que sus tumbas se convirtieran en un lugar de peregrinación de grupos neonazis.

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